Después de meses de especulación, Jennifer Lopez y Ben Affleck han finalizado legalmente su matrimonio y ahora están oficialmente solteros. La separación se hizo efectiva el 21 de febrero, tras la aprobación de su acuerdo de divorcio por parte de un juez del tribunal superior de Los Ángeles el pasado 6 de enero. Esto marcó el final de un matrimonio que duró dos años.
La disolución de la relación se llevó a cabo sin mayores complicaciones legales. En septiembre, ambos llegaron a un acuerdo a través de una mediación, lo que evitó una larga y mediática batalla judicial, como ha ocurrido con otras parejas de Hollywood. En el proceso, Lopez optó por eliminar el apellido Affleck de su nombre legal. Aunque los detalles financieros se han mantenido en privado, se confirmó que ninguno de los dos tendrá que pagar manutención conyugal. Además, al no compartir hijos, la custodia no fue un tema a debatir.
La historia de amor entre Lopez y Affleck ha sido digna de un guion de cine. Se casaron en julio de 2022, pero su relación ya mostraba signos de desgaste, y en agosto de 2024, Lopez solicitó el divorcio, señalando que la pareja llevaba más de un año separada antes de la solicitud formal.

Este no fue su primer intento como pareja. En los años 2000, vivieron un intenso romance que capturó la atención del mundo entero. Se conocieron, se comprometieron y compartieron pantalla en películas como «Gigli» y «Jersey Girl». Sin embargo, la presión mediática contribuyó a su ruptura en 2004. A pesar de ello, dos décadas después decidieron darse una segunda oportunidad, lo que llevó a su matrimonio en 2022.
Ambos llegan a este punto de sus vidas con historias de relaciones pasadas. Affleck estuvo casado con Jennifer Garner, con quien tuvo tres hijos, hasta su divorcio en 2018. Por su parte, Lopez ha estado casada cuatro veces y es madre de gemelos junto al cantante Marc Anthony.
Con este capítulo cerrado, queda por ver qué les depara el futuro a estas dos icónicas estrellas de Hollywood, quienes han demostrado que el amor puede dar segundas oportunidades, pero también que algunas historias, incluso las más apasionadas, tienen un final definitivo.