Después de siete temporadas, más de 1,200 episodios y 24 premios Daytime Emmy, “The Kelly Clarkson Show” llegó oficialmente a su final. El programa conducido por Kelly Clarkson emitió este 31 de agosto su último episodio, poniendo punto final a una etapa que comenzó en 2019 y que convirtió a la cantante en una de las figuras más queridas de la televisión diurna estadounidense. El cierre fue especialmente significativo porque el programa siempre tuvo a la música como uno de sus grandes protagonistas, y Clarkson decidió despedirse haciendo precisamente lo que mejor sabe hacer: cantar.
El episodio final llevó por título “Kelly by Request” y estuvo construido alrededor de las peticiones de los propios espectadores. En lugar de convertir la despedida en una edición tradicional llena de invitados, el programa puso el foco en la relación que Clarkson construyó durante estos siete años con su audiencia. La cantante interpretó algunas de las canciones que los fans más querían escuchar, incluyendo temas de su propio repertorio y algunas de las versiones que hicieron famoso al segmento “Kellyoke”.
Una despedida completamente musical
Desde su estreno, una de las características que diferenciaron a “The Kelly Clarkson Show” fue precisamente la capacidad de Clarkson para convertir prácticamente cualquier episodio en un momento musical. El programa no se limitaba a las entrevistas de celebridades: cada emisión podía terminar con una interpretación que demostraba por qué la ganadora de American Idol y artista ganadora del Grammy sigue siendo considerada una de las grandes voces del pop estadounidense.
Por eso, el último programa tenía prácticamente una obligación: terminar cantando. Clarkson interpretó canciones como “Since U Been Gone”, “Stronger” y “Piece by Piece”, además de otras versiones solicitadas por los espectadores. Entre ellas estuvo “Golden”, de KPop Demon Hunters, una de las peticiones más esperadas para el último “Kellyoke”.
La interpretación de “Golden” tuvo un significado especial porque se convirtió en la última gran actuación de “Kellyoke” del programa, cerrando uno de los segmentos que definieron la identidad de la emisión desde su primera temporada. El formato de Clarkson para cantar versiones de canciones populares terminó convirtiéndose en una de las partes más reconocibles del show y en una ventana para que la audiencia pudiera recordar, una vez más, el enorme rango vocal de la cantante.
Kelly Clarkson también presentó música nueva
La despedida no solamente miró hacia atrás. Durante el episodio final, Clarkson también presentó “I’d Be Lying”, el sencillo principal de su próximo undécimo álbum de estudio, demostrando que el final de su programa de televisión no significa el final de su carrera musical.
Ese detalle resulta importante porque Clarkson no está desapareciendo de la televisión ni de los escenarios. Su decisión representa principalmente un cambio de prioridades y una manera diferente de organizar su vida profesional. La cantante continuará enfocándose en su música y también regresará a “The Voice” como coach en su temporada 30, cuyo estreno está previsto para septiembre.
Una despedida junto a sus hijos

Uno de los momentos más emotivos del episodio ocurrió cuando River Rose y Remington Alexander, los hijos de Clarkson, aparecieron durante la despedida. Su presencia añadió un componente mucho más personal al final de un programa que durante años mostró una faceta de Kelly muy diferente a la de la estrella pop que el público conocía desde sus primeros años de carrera.
La decisión de Clarkson de terminar el programa estuvo relacionada precisamente con su deseo de dedicar más tiempo a sus hijos y a su familia. Después de años de mantener un ritmo profesional extremadamente exigente, la cantante decidió que era momento de recuperar parte de ese tiempo y alejarse de la rutina diaria que implicaba producir y presentar un talk show.
Así, la aparición de sus hijos en el último episodio terminó funcionando como una especie de círculo perfecto: el programa que durante siete años acompañó a millones de espectadores terminó con Clarkson acompañada por las personas que están en el centro de la nueva etapa que quiere comenzar.
Más que entrevistas: un programa que buscaba hacer sentir bien a la gente
“The Kelly Clarkson Show” debutó en septiembre de 2019 y rápidamente encontró una identidad propia dentro de un género televisivo extremadamente competitivo. En lugar de depender exclusivamente de grandes celebridades, el programa también dedicó una parte importante de sus emisiones a personas comunes, historias inspiradoras y acciones comunitarias.
Segmentos como “Good Neighbor” y “Rad Human” ayudaron a construir esa identidad. El programa podía pasar de una entrevista con una de las mayores estrellas de Hollywood a contar la historia de una persona que estaba haciendo algo extraordinario dentro de su propia comunidad.
Esa mezcla terminó siendo una de las razones por las que la emisión consiguió una respuesta tan positiva. Su productora ejecutiva, Alex Duda, ha señalado que la capacidad de Clarkson para conectar con las personas era una de las principales fortalezas del programa. La intención siempre fue crear un espacio que pudiera aportar algo de alegría incluso durante momentos particularmente difíciles.
El programa también atravesó años difíciles
“The Kelly Clarkson Show” debutó justo antes de que la televisión y la industria del entretenimiento fueran transformadas por la pandemia. El programa tuvo que adaptarse a una nueva realidad y encontrar formas de continuar conectando con el público cuando las producciones tradicionales dejaron de ser posibles.
Con el paso del tiempo, el programa también enfrentó cambios importantes, incluido su traslado de Los Ángeles a Nueva York, una decisión que tuvo un impacto considerable en la dinámica de producción y en la vida personal de Clarkson.
A pesar de esos cambios, el programa consiguió mantenerse durante siete temporadas y convertirse en uno de los espacios más reconocibles de la televisión diurna. En ese tiempo acumuló 24 premios Daytime Emmy, una cifra que refleja el impacto que tuvo dentro de su categoría.
¿Por qué decidió Kelly Clarkson terminar el programa?

La decisión de poner fin a “The Kelly Clarkson Show” no llegó porque el programa hubiera dejado de tener éxito. Al contrario, Clarkson estaba terminando una etapa que seguía teniendo una audiencia importante y una fuerte presencia dentro de la televisión estadounidense.
La razón principal fue personal: quería tener más tiempo para sus hijos y para su vida fuera de la televisión diaria. Después de siete años de producir prácticamente un episodio tras otro, la cantante decidió que no quería seguir manteniendo ese ritmo.
En su despedida, Clarkson agradeció a su equipo, a los músicos, a los invitados y, especialmente, a los espectadores que hicieron posible que el programa existiera durante tantos años. El tono fue menos el de una cancelación y más el de una artista que decidió cerrar voluntariamente un capítulo para abrir otro.
“Have a great day. And if it’s not, change it.”
Una de las frases más asociadas al programa fue precisamente su despedida habitual: “Have a great day. And if it’s not, change it.”
En español, la idea podría traducirse como: “Que tengas un gran día. Y si no lo es, cámbialo.”
Durante siete temporadas, esa frase terminó convirtiéndose en una especie de declaración de principios del programa. Y resulta particularmente apropiada para cerrar esta etapa de Clarkson, porque eso es precisamente lo que la cantante está haciendo: cambiar una parte importante de su vida para buscar un equilibrio diferente.
El último episodio recuperó ese espíritu y convirtió la despedida en una celebración más que en un momento exclusivamente triste. Clarkson tuvo la oportunidad de mirar hacia atrás, cantar las canciones que los fans querían escuchar y recordar por qué aquel programa llegó a convertirse en una parte tan importante de su carrera.
El final de “The Kelly Clarkson Show” no es el final de Kelly
Quizá lo más importante de esta despedida es entender que Kelly Clarkson no está diciendo adiós al entretenimiento. Está diciendo adiós a una rutina.
La cantante continuará con su carrera musical, tiene nuevo material en camino y regresará a “The Voice”. Además, su legado como presentadora ya está establecido: durante siete años consiguió demostrar que una estrella de la música podía construir un talk show alrededor de su propia personalidad sin perder autenticidad.
Su mayor triunfo probablemente fue conseguir que “The Kelly Clarkson Show” se sintiera diferente. Había entrevistas, celebridades, humor y música, pero también había una sensación de cercanía que hizo que muchos espectadores sintieran que estaban viendo a una persona real y no simplemente a una presentadora siguiendo un guion.
Y cuando un programa consigue eso, despedirse nunca es sencillo.
Siete temporadas después, toca decir adiós
“The Kelly Clarkson Show” comenzó en 2019 con una cantante que ya era una estrella internacional, pero terminó en 2026 dejando claro que Clarkson podía ser mucho más que eso.
Durante más de 1,200 episodios, entrevistó a algunas de las figuras más importantes del entretenimiento, cantó cientos de canciones, presentó historias inspiradoras y convirtió “Kellyoke” en uno de los segmentos musicales más queridos de la televisión.
Ahora el escenario queda en silencio.
Pero antes de irse, Clarkson hizo lo que mejor sabe hacer: cantó, agradeció y cerró esta etapa junto a sus fans y sus hijos.
Después de siete temporadas, “The Kelly Clarkson Show” llegó a su final.
Y quizá no existe una mejor manera de resumirlo que con las propias palabras que acompañaron al programa durante tantos años:
Que tengas un gran día. Y si no lo es… cámbialo. ❤️