Miley Cyrus quiere que volvamos a bailar. No es una metáfora particularmente complicada ni una estrategia escondida detrás de demasiadas capas conceptuales: “Bass Persuades” llega con una invitación bastante directa a dejar el teléfono a un lado, olvidarse por un momento de la pantalla y entregarse al ritmo. Y después de ver el videoclip que se estrenó ayer, queda claro que Miley no está entrando tímidamente en esta nueva etapa.
La cantante presentó el videoclip de “Bass Persuades”, el primer sencillo de su próximo álbum de estudio, que llevará el mismo nombre y llegará el 18 de septiembre. El lanzamiento supone además el comienzo de una etapa en la que la artista está utilizando simplemente Miley como nombre artístico, dejando atrás el apellido con el que el mundo la conoció desde su adolescencia.
Y quizá no sea casualidad que el primer mensaje de esta nueva era sea precisamente ese: volver a lo esencial. Música, cuerpos, baile y una noche que parece no querer terminar.
Miley quiere recuperar la pista de baile
“Bass Persuades” tiene una idea muy clara detrás. La canción habla de una generación que, paradójicamente, parece tener acceso a más música que nunca, pero que al mismo tiempo está cada vez más conectada a las pantallas y menos al momento que está viviendo. El propio tema juega con esa contradicción y plantea una especie de llamado a recuperar la experiencia física de la música. No basta con escucharla. Hay que moverse.
El videoclip dirigido por Mert Alas lleva esa idea directamente a la imagen. Miley aparece rodeada de bailarines y se apropia de un espacio nocturno que funciona como una especie de refugio para la fiesta. La estética tiene un fuerte componente sensual y recupera elementos visuales asociados con el pop de los años 2000, una época que actualmente vuelve a ser una fuente constante de inspiración para muchos artistas.
Y aquí hay algo que Miley sabe hacer especialmente bien: tomar una referencia conocida y convertirla en algo que parece pertenecerle. No estamos ante una reconstrucción literal de una época. Hay ecos del electropop, del dance-pop y de la cultura de club de aquellos años, pero filtrados por una Miley que ya no necesita demostrar que puede ser provocadora. Ahora simplemente parece estar disfrutando de serlo.
El videoclip no intenta ser discreto

Si algo quedó claro con el estreno es que Miley no pretende presentar Bass Persuades como una continuación tranquila de Something Beautiful.
El videoclip es más físico, más directo y mucho más enfocado en la energía del baile. La cantante aparece acompañada por bailarines masculinos con una estética que lleva deliberadamente la sensualidad al primer plano.
La decisión puede generar opiniones divididas, pero también parece formar parte de una estrategia coherente: Miley está regresando al terreno del pop más inmediato, después de haber pasado por una etapa mucho más conceptual y artística.
Y personalmente creo que esa decisión le favorece.
Miley ha pasado buena parte de su carrera intentando escapar de las expectativas que otros construyeron alrededor de ella. Primero fue Hannah Montana. Después llegó la etapa de “Wrecking Ball”, la provocación, el rock, el country, Plastic Hearts, Endless Summer Vacation y posteriormente el ambicioso universo visual de Something Beautiful.
“Bass Persuades” parece decir: ahora quiero divertirme. Y eso se siente.
La nostalgia por los 2000 está muy presente
Una de las conversaciones que comenzó a aparecer alrededor del lanzamiento tiene que ver con las referencias a la cultura pop de los primeros años del nuevo milenio.
Algunos medios y oyentes han señalado similitudes estéticas y musicales con el pop de aquella época, incluyendo ecos de Britney Spears, Madonna y la propia Miley de la era Can’t Be Tamed. Europa FM incluso identifica una conexión visual particularmente clara con el videoclip de “Me Against the Music”, la colaboración de Britney Spears y Madonna de 2003.
También hay quienes encuentran conexiones con el pop de Lady Gaga y con esa etapa de finales de los 2000 y principios de los 2010 en la que el electropop dominaba las listas. Pero más que verlo como una copia, resulta interesante entenderlo como parte de una tendencia mayor.
La cultura pop está revisitando los 2000 porque quienes crecieron con Britney, Gaga, Rihanna, Beyoncé y la primera Miley ahora tienen capacidad para consumir, producir y decidir qué sonidos vuelven a estar de moda.
Miley, en ese sentido, está jugando en terreno conocido. La diferencia es que ahora ella también es parte de la nostalgia.
¿Qué está diciendo la gente sobre “Bass Persuades”?
La recepción inicial ha sido bastante entusiasta, especialmente entre quienes esperaban que Miley regresara a un sonido más pop y bailable. Medios como People destacan el carácter dance-pop de la canción, sus sintetizadores con sabor ochentero y el mensaje de desconexión digital que atraviesa el proyecto.
Pitchfork, por su parte, describe la canción como una mezcla de influencias pop y post-punk, mientras destaca que el videoclip apuesta por una estética inspirada en la cultura leather.
También hay una lectura interesante desde Stereogum, que encuentra en la canción una continuidad con el pop de club de Madonna y Britney Spears y destaca incluso la sensación de Britney en su etapa de Blackout.
Pero no todo es entusiasmo absoluto. Hay una crítica que empieza a repetirse: “Bass Persuades” no parece estar diseñada para demostrar todo el poder vocal de Miley.
Y eso es cierto.
Después de escucharla, resulta evidente que la canción está mucho más interesada en crear una atmósfera y un ritmo que en construir un gran momento vocal. Para algunos será una decepción; para otros, precisamente ahí está su encanto.
Mi opinión: Miley no necesita demostrar nada

Personalmente, creo que ese es uno de los aspectos más interesantes de “Bass Persuades”.
Miley tiene una de las voces más reconocibles del pop contemporáneo. Ya ha demostrado que puede cantar. Ya ganó Grammys. Ya consiguió uno de los mayores éxitos de su carrera con “Flowers”. Ya pasó por el rock, el country, el pop, el punk y prácticamente todos los territorios que ha querido explorar.
No necesita convertir cada canción en una demostración vocal.
Lo que me gusta de “Bass Persuades” es precisamente que no parece obsesionada con demostrar que Miley Cyrus puede hacerlo todo.
Quiere hacer una canción para bailar.
Y funciona.
No creo que sea necesariamente la canción más compleja de su carrera, ni que el tema vaya a convertirse por sí solo en una nueva referencia histórica del pop. Pero sí creo que tiene algo que muchas canciones actuales pierden: personalidad.
El bajo es protagonista, el ritmo es insistente y la canción tiene una estructura que parece construida para quedarse en la cabeza. Y el videoclip termina de completar la propuesta.
Una nueva Miley, pero también una Miley conocida
Hay una paradoja interesante en todo esto. Miley está intentando comenzar una nueva era eliminando incluso su apellido artístico, pero “Bass Persuades” está llena de referencias a versiones anteriores de ella misma.
Está la Miley provocadora. Está la Miley pop. Está la Miley que utiliza guitarras y actitud rock.
Está incluso esa sensación de la artista de finales de los 2000 que todavía estaba intentando descubrir hasta dónde podía llegar.
La diferencia es que ahora todas esas versiones conviven en una misma artista.
Por eso me parece acertado que el álbum se llame Bass Persuades. El título funciona casi como una declaración de principios: no necesitas convencer a nadie con palabras cuando el ritmo consigue hacerlo por ti.
Y el concepto también conecta con algo que parece importante para Miley en este momento: vivir el presente.
Después de Something Beautiful, de una etapa marcada por la introspección y de los acontecimientos personales que han rodeado a la cantante recientemente, “Bass Persuades” se siente menos solemne. Más libre, más física y más divertida.
El verdadero reto llegará con el álbum
Ahora bien, el videoclip consigue despertar interés, pero la verdadera prueba llegará el 18 de septiembre, cuando se publique el álbum completo. «Bass Persuades” es un primer vistazo atractivo, pero todavía no sabemos si esta estética representa todo el disco o solamente una de sus caras.
Miley ha descrito el proyecto como una historia de amor construida alrededor de distintas emociones y experiencias, y todo apunta a que habrá más de una textura musical dentro del álbum.
Además, su regreso no se quedará solamente en el estudio. La cantante ya anunció dos conciertos especiales en el Hollywood Bowl para octubre, lo que marcará uno de sus regresos más importantes a los escenarios después de un periodo alejada de las grandes presentaciones en vivo.
Eso hace que “Bass Persuades” funcione también como una especie de declaración de intenciones. Miley quiere volver a salir, quiere volver a bailar y volver a ocupar el centro de la pista.
Después de escuchar y ver este primer adelanto, mi sensación es que la nueva era de Miley puede ser mucho más divertida de lo que esperábamos. Quizá “Bass Persuades” no sea la canción que venga a cambiar el pop para siempre; pero tampoco parece querer hacerlo. Solo quiere que dejes el teléfono, escuches el bajo y bailes. Y sinceramente, después de tantos años en los que el pop parece empeñado en explicarnos lo que tenemos que sentir, no está nada mal que Miley simplemente nos diga: muévete.