El cine, la televisión y el teatro despiden a una de esas figuras cuya presencia resulta imposible de olvidar. Tim Curry, el legendario actor británico conocido por interpretar a Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show y a Pennywise en la adaptación de It de 1990, murió a los 80 años en Los Ángeles. Su fallecimiento fue confirmado por su representante y amiga de muchos años, Marcia Hurwitz. Curry murió después de un prolongado periodo de problemas de salud y no se ha informado públicamente la causa de su muerte.
Para una generación, Curry siempre será el extravagante Dr. Frank-N-Furter; para otra, el rostro aterrador detrás de Pennywise. Pero reducir su carrera a esos dos personajes sería quedarse muy corto. Durante casi seis décadas, el actor construyó una trayectoria que pasó por el teatro, el cine, la televisión y el doblaje, convirtiéndose en uno de los intérpretes más reconocibles de su generación gracias a una voz inconfundible, una enorme presencia escénica y una capacidad única para interpretar personajes extravagantes, inquietantes y profundamente carismáticos.
El hombre que convirtió a Frank-N-Furter en un icono

Tim Curry alcanzó la fama internacional gracias a Dr. Frank-N-Furter, el excéntrico científico de The Rocky Horror Picture Show. Antes de llegar al cine, Curry ya había interpretado al personaje en la producción teatral The Rocky Horror Show, creada por Richard O’Brien, y posteriormente llevó esa actuación a la gran pantalla en 1975. La película no fue un éxito convencional en su estreno, pero con los años se convirtió en uno de los mayores fenómenos de culto de la historia del cine, con Curry en el centro de todo.
La interpretación de Curry ayudó a convertir a Frank-N-Furter en mucho más que un personaje extravagante. Su actuación, su voz y su presencia transformaron al científico de Transilvania en un símbolo de libertad, provocación y expresión personal, mientras The Rocky Horror Picture Show encontraba una audiencia cada vez más fiel décadas después de su estreno. Incluso 50 años después, la película continúa siendo celebrada y proyectada alrededor del mundo, demostrando hasta qué punto la interpretación de Curry quedó asociada para siempre con el personaje.
Y después llegó Pennywise

Si Frank-N-Furter convirtió a Tim Curry en un icono de culto, Pennywise demostró que también podía convertirse en una auténtica pesadilla. En 1990, el actor protagonizó la miniserie televisiva It, basada en la novela de Stephen King, interpretando al aterrador payaso que acecha a los niños de Derry. Su versión de Pennywise se convirtió rápidamente en una referencia del terror y marcó a toda una generación de espectadores.
Décadas más tarde, Bill Skarsgård retomaría el personaje para las nuevas adaptaciones cinematográficas de It, pero la interpretación de Curry permaneció como una de las versiones más recordadas de Pennywise. Su maquillaje, su mirada, su sonrisa y, especialmente, su voz hicieron que el personaje resultara inquietante incluso cuando apenas estaba haciendo algo en pantalla. Esa capacidad para generar tensión sin necesidad de grandes efectos era precisamente una de las grandes fortalezas del actor.
Tim Curry era mucho más que Pennywise

La carrera de Curry estuvo llena de personajes que demostraron su enorme versatilidad. Fue Wadsworth en Clue, el misterioso mayordomo de una de las comedias de culto más queridas de los años 80; interpretó al Señor de las Tinieblas en Legend, compartiendo pantalla con Tom Cruise; apareció en Annie, Home Alone 2: Lost in New York, The Hunt for Red October, The Three Musketeers y Muppet Treasure Island. También desarrolló una extensa carrera como actor de voz, participando en numerosas películas y series animadas.
Precisamente esa capacidad para pasar de un villano fantástico a un personaje cómico, de un papel teatral a una producción infantil o de una película de terror a una comedia, convirtió a Curry en un intérprete particularmente querido. Podía ser amenazante, divertido, elegante, exagerado o completamente absurdo, y casi siempre conseguía que el personaje terminara siendo reconocible desde el primer momento.
Antes de Hollywood, el teatro
Mucho antes de convertirse en Pennywise o Frank-N-Furter, Tim Curry construyó una importante carrera sobre los escenarios. Su trayectoria comenzó en Londres y uno de sus primeros trabajos fue en el musical Hair en 1968. Posteriormente participó en numerosas producciones teatrales y llegó a Broadway, donde recibió tres nominaciones al premio Tony por sus trabajos en Amadeus, My Favorite Year y Spamalot.
El teatro siempre fue una parte fundamental de su carrera y una muestra de que Curry no era simplemente un actor de cine de culto. También fue cantante y compositor, grabó varios álbumes y desarrolló una carrera musical paralela. Además, su característica voz le permitió convertirse en un prolífico actor de doblaje y participar en proyectos animados y videojuegos durante diferentes etapas de su carrera.
El derrame cerebral que cambió su vida
En 2012, Tim Curry sufrió un grave accidente cerebrovascular que afectó su movilidad y lo dejó utilizando una silla de ruedas. A pesar de las consecuencias, el actor continuó trabajando siempre que pudo y mantuvo una relación cercana con sus seguidores, especialmente a través de convenciones y apariciones relacionadas con sus personajes más queridos.
Su actividad frente a las cámaras se redujo considerablemente, pero Curry nunca desapareció por completo del mundo del entretenimiento. Continuó prestando su voz a diferentes proyectos y tuvo una de sus últimas apariciones cinematográficas en la película de terror Stream, estrenada en 2024. En 2025 también publicó sus memorias, Vagabond, donde repasó distintos momentos de una vida artística extraordinariamente extensa.
Una carrera que atravesó generaciones

Hay algo particularmente especial en la trayectoria de Tim Curry: sus personajes fueron descubiertos por generaciones completamente diferentes. Alguien pudo conocerlo primero como Frank-N-Furter, otro como Pennywise, otro como Wadsworth en Clue, otro como el Señor de las Tinieblas en Legend y alguien más simplemente reconocer su voz en una serie animada.
Eso explica por qué su muerte ha provocado reacciones tan fuertes entre espectadores de diferentes edades. Curry no perteneció exclusivamente a una época ni a un género. Su trabajo atravesó el cine de culto, el terror, la comedia, la fantasía, el teatro musical, la televisión y la animación, dejando personajes que continúan siendo descubiertos por nuevas audiencias.
Adiós a una leyenda irrepetible
Tim Curry perteneció a esa clase de actores que podían transformar por completo una producción simplemente entrando en escena. Frank-N-Furter no sería el mismo sin él, Pennywise no sería el mismo sin él y Wadsworth tampoco. Su presencia, su voz y su particular forma de interpretar personajes excéntricos hicieron que muchos de sus papeles terminaran convirtiéndose en parte permanente de la cultura popular.
A los 80 años, Tim Curry deja una carrera que abarca casi seis décadas y que difícilmente puede resumirse en una sola película o personaje. Su legado está en las películas que siguen siendo vistas, en las escenas que los fans continúan citando y, sobre todo, en esos personajes que siguen provocando una reacción inmediata cada vez que aparecen en pantalla.
Porque algunos actores interpretan personajes y otros consiguen algo mucho más difícil: hacer que el personaje sea imposible de imaginar sin ellos.
Tim Curry fue uno de esos actores.
Y aunque Frank-N-Furter haya dejado el escenario y Pennywise haya desaparecido en las alcantarillas, la voz y la presencia de Tim Curry permanecerán para siempre en la cultura pop.