El certamen de Miss Universo vuelve a colocarse en el centro de la controversia. A solo días de la gala final en Tailandia, dos jueces oficiales abandonaron el panel, desatando un torbellino de dudas, acusaciones y tensiones dentro de la organización.
Un jurado en crisis: renuncias que levantan sospechas
El primero en anunciar su salida fue el músico franco-libanés Omar Harfouch, quien sorprendió a sus seguidores al revelar en Instagram que dejaba el jurado de ocho miembros. Su explicación, sin embargo, encendió la conversación: aseguró que un “jurado improvisado” habría preseleccionado a 30 finalistas sin la presencia del panel oficial, algo que él mismo dijo haber descubierto a través de redes sociales.
Según Harfouch, este supuesto grupo no autorizado estaría conformado por personas con posibles conflictos de interés debido a sus relaciones con algunas participantes. Aunque no detalló cómo operaría este comité paralelo, su denuncia bastó para abrir un intenso debate entre fans y medios.

Horas después, el exfutbolista y entrenador Claude Makélélé también anunció su renuncia, calificándola como una decisión difícil y citando únicamente “motivos personales imprevistos”. Su salida inmediata tras la acusación de Harfouch aumentó todavía más la incertidumbre en torno al certamen.
La Organización Miss Universo responde
Ante el revuelo, la Organización Miss Universo publicó un comunicado tajante para desmentir cualquier manipulación en la selección de finalistas. Negaron que exista algún grupo externo autorizado para evaluar a las concursantes, y sugirieron que el músico podría haberse referido a Beyond the Crown, una iniciativa social independiente que sí cuenta con su propio comité de selección, pero que —aseguraron— no influye en los resultados oficiales del concurso.
Según la organización, las declaraciones de Harfouch habrían “tergiversado” el propósito de este programa alterno.
El antecedente: el escándalo con Miss México
Estas renuncias no llegan en un vacío. Apenas dos semanas antes, Miss Universo vivió otro momento polémico después de que Nawat Itsaragrisil, director del certamen en Tailandia, reprendiera públicamente a Fátima Bosch, Miss México, por no publicar contenido promocional en redes sociales.
El incidente desencadenó la salida de Bosch y varias concursantes del lugar, situación que quedó grabada en múltiples videos virales. Aunque Nawat afirmó luego que sus palabras fueron malinterpretadas, su actitud generó una fuerte reprimenda por parte de la Organización Miss Universo, que terminó enviando una delegación internacional de ejecutivos para “retomar el control” del certamen.
Un concurso bajo presión
Con múltiples frentes abiertos —renuncias, acusaciones de manipulación y tensiones internas—, esta edición de Miss Universo llega a su recta final bajo una nube de incertidumbre y escrutinio global. Mientras la organización insiste en la transparencia del proceso, el público permanece atento para ver cómo se desarrolla uno de los concursos más seguidos del mundo en medio de uno de sus momentos más controversiales.