La última actualización de X (antes Twitter) ha encendido las redes. Ahora, la plataforma permite ver desde qué país publica realmente una cuenta, una herramienta que está generando curiosidad, polémica y también una buena dosis de caos digital. Y es que, por primera vez, es posible saber cuál es la ubicación predominante desde donde alguien se conecta… aunque no siempre con total precisión.
¿Cómo funciona esta nueva opción?
El proceso es tan sencillo que sorprende que no existiera antes:
- Entras al perfil que te genera sospechas.
- Pulsas sobre la fecha de creación de la cuenta.
- Se abre una pantalla llena de datos: cuándo se creó, desde qué cliente se conecta más, si tiene verificación… y lo más llamativo: el país desde donde registra la mayoría de sus accesos.
En cuestión de segundos, esa cuenta que parecía “local” puede revelar un origen completamente diferente.
Una herramienta contra la desinformación… al menos en teoría
In a couple hours, we'll be rolling out About This Account globally, allowing you to see the country or region where an account is based. This will be accessible by tapping the signup date on profiles.
— Nikita Bier (@nikitabier) November 22, 2025
This is an important first step to securing the integrity of the global town… pic.twitter.com/5d7cX21qGj
Más allá de la curiosidad, esta función tiene un impacto claro: aporta contexto al contenido que consumimos. En tiempos donde la geopolítica y las narrativas digitales están más tensas que nunca, saber desde qué país alguien comenta, analiza o intenta influir puede ser crucial.
Esto ha provocado sacudidas especialmente entre los perfiles dedicados a análisis internacional. Algunas opiniones polémicas o discursos aparentemente inocentes ahora pueden interpretarse desde una nueva perspectiva… dependiendo de quién esté realmente detrás.
Los primeros desenmascaramientos
Desde que la función se activó, no han faltado las sorpresas. Varias cuentas que llevaban años construyendo identidades nacionales ficticias quedaron expuestas de un día para otro.
Uno de los casos más comentados es el de Colonel Otaku Gatekeeper, un supuesto nacionalista japonés que, según esta nueva información, en realidad habría gestionado su cuenta desde Europa. Para muchos usuarios fue una revelación; para otros, una confirmación de lo que sospechaban desde hace tiempo.
Pero ojo: no es infalible
Aunque el sistema está causando revuelo, no es perfecto. Basta con una VPN o ciertas herramientas para despistar el origen real de una conexión. Si bien la función ha tenido una recepción positiva por parte de muchos usuarios, sus detractores señalan que es solo “poner vallas al campo”: un esfuerzo que podría quedarse corto una vez que quienes quieren ocultarse ajusten sus métodos.
Aun así, incluso con sus limitaciones, es un paso significativo hacia una mayor transparencia en X.
Lo que viene para la plataforma
Elon Musk y Nikita Bier ya han adelantado que seguirán trabajando en nuevas medidas de verificación. Y considerando el papel que X juega actualmente en la conversación política y global, no sería extraño que este solo sea el comienzo de una oleada de funciones orientadas a combatir la desinformación.
Por ahora, esta herramienta ha sacudido a más de un usuario… y promete seguir haciéndolo.