Silvia Pinal, un ícono del espectáculo mexicano, falleció a los 93 años tras una semana hospitalizada por una infección de vías urinarias que derivó en complicaciones pulmonares. Rodeada por su familia, la actriz recibió los santos óleos antes de partir, dejando un legado imborrable en el cine, la televisión y la política de México.
Una vida personal y profesional llena de capítulos inolvidables
Más allá de las cámaras, Silvia Pinal tuvo una vida personal y profesional fascinante. Estuvo casada en cuatro ocasiones, primero con Rafael Banquells, con quien tuvo a Silvia Pasquel. Más tarde, contrajo matrimonio con Gustavo Alatriste, Enrique Guzmán (padre de Alejandra y Luis Enrique Guzmán) y el político Tulio Hernández, quien fue gobernador de Tlaxcala.
En los años 90, Pinal incursionó en la política, desempeñándose en diversos cargos públicos y liderando durante años la ANDA (Asociación Nacional de Actores), donde defendió los derechos de los artistas mexicanos.
La última diva del cine de oro mexicano
Nacida el 12 de septiembre de 1931 en Guaymas, Sonora, Silvia Pinal marcó un antes y un después en el espectáculo nacional. Su carrera abarcó más de siete décadas, destacándose en el cine durante la época de oro, pero también conquistando el teatro y la televisión, consolidándose como una figura emblemática de la cultura mexicana.
Su vida estuvo llena de retos, logros y grandes amores, y aunque su voz se ha apagado, su influencia como actriz, productora y líder permanecerá viva en la memoria de México. Silvia Pinal no solo fue la «última diva», sino también un pilar de la industria del entretenimiento y la política cultural del país.