Reseña: ‘Clayface’, la revancha de DC es una película de terror que funciona sola

De Marco Ramos
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Tom Rhys Harries como Matt Hagen en Clayface, de DC Studios

Después de la gran decepción que fue Supergirl para la crítica y para el público en general, llega la revancha de DC con Clayface, dirigida por James Watkins (No hables con extraños). Ya la vimos y he de decir que las esperanzas están muy bien depositadas: por lo menos a mí me dejó un gran sabor de boca. Y, dicho sea de paso, la vi en una sala grande y con el sonido a todo lo que daba, que es como hay que verla.

Para dimensionar la presión con la que llega: Supergirl abrió en junio con 38 millones de dólares en Estados Unidos, por debajo de The Flash, y el propio Peter Safran, codirector de DC Studios, reconoció que no cumplió con sus expectativas de taquilla. Clayface tenía la tarea de demostrar que el nuevo Universo DC puede funcionar con algo distinto, y lo hace con un presupuesto mucho más modesto, de alrededor de 40 millones de dólares.

¿De qué trata Clayface?

Matt Hagen (Tom Rhys Harries) es un joven de Gotham que logró lo que muchos sueñan: convertirse en estrella de Hollywood. Todo se derrumba cuando un jefe criminal lo deja horriblemente desfigurado y quienes lo rodeaban le dan la espalda. Desesperado, recurre a un tratamiento experimental que le devuelve el rostro, pero a un precio altísimo: le altera la mente y lo empuja por un camino de venganza.

A partir de ahí, la película explora la pérdida de identidad, los límites de la ambición científica y la transformación de un hombre en un monstruo. Lo acompañan Naomi Ackie, como la científica detrás del tratamiento, Max Minghella y Eddie Marsan.

Una película de DC que no necesita a Batman

No soy un gran aficionado de los cómics, y por eso me resulta muy grato que esta película, con historia de Mike Flanagan (La maldición de Hill House, Misa de medianoche) y guion de Flanagan y Hossein Amini, me haya llenado la pupila con creces.

Ya te lo digo: aunque la historia está basada en un villano del universo gótico de Batman, funciona perfectamente como una cinta independiente. Oficialmente forma parte del nuevo Universo DC de James Gunn, es la tercera película de esta etapa y su historia ocurre antes de Superman, pero en pantalla no encontré una relación directa con el superhéroe. No necesitas haber visto nada antes para disfrutarla, y eso la abre a un público mucho más amplio que el de los fans de siempre.

Body horror que incomoda (para bien)

Hay escenas explícitas que pueden resultar difíciles de ver para algunos, pero están muy bien ejecutadas. Justamente esa incomodidad le da crudeza a la forma en que se cuenta la historia de alguien que no encuentra otra manera de reintegrarse, literalmente, sin arriesgarlo todo. Las escenas son geniales: es una experiencia muy visceral que en ningún momento pierde de vista la línea argumental del personaje.

Watkins ya había demostrado con No hables con extraños que sabe construir tensión, y aquí lo confirma. Ayuda que tenga detrás a gente de primer nivel: la fotografía es de Rob Hardy (Ex Machina) y la música de Volker Bertelmann, ganador del Óscar por Sin novedad en el frente.

Un ritmo que no da tregua

Algo que funciona perfecto es el ritmo con el que evoluciona la historia. Al inicio sentí que avanzaba rápido y pensé que en algún punto tendría que desacelerar; ya me preocupaba que se tornara aburrida, pero no fue así. En todo momento pasa algo, y eso se agradece: no me levanté ni al baño.

De antihéroe a villano

Seguramente los fanáticos de los cómics tendrán mucho más que desentrañar, pero como público fuera del nicho y amante del buen cine, me resultó una gozada. Lo más interesante es la narrativa: al principio parece que estamos ante un antihéroe, y poco a poco entiendes cómo la propia naturaleza del personaje lo convierte en villano. Al final de la cinta, la evolución de su esencia queda a la vista, y es ahí donde la película termina de ganarse su lugar.

Calificación y estreno en México

Mi calificación: 8.5 de 10. Clayface es la prueba de que DC puede salir de la fórmula de superhéroes y hacer algo arriesgado, incómodo y muy entretenido. Si te gusta el terror, no te la pierdas; si no te gustan los cómics, tampoco es pretexto.

Clayface llega a los cines de México a partir de este jueves 22 de octubre. Te recomiendo verla en la sala más grande y con el mejor sonido que encuentres, porque buena parte de la experiencia está ahí. Si quieres repasar lo que se sabía antes del estreno, aquí está nuestra nota sobre la historia y el reparto de Clayface, y para el contexto del fin de semana, así quedó la taquilla con Street Fighter, su rival directo en cartelera.

Fuentes de los datos de producción y taquilla: Hipertextual, TechRadar, Quadratín.

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